Terapia infantil y adolescente

Psicología

La terapia infantil y adolescente requiere de un gran apoyo familiar,
en el que el entorno cercano juega un papel fundamental en el tratamiento.

QUÉ ES

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por síntomas de desatención, hiperactividad, impulsividad o inquietud motora. Las causas no están muy definidas, pero se parte de un ámbito de varios factores biológicos, sociales y psicológicos.

 

TIPOS

Dependiendo de los síntomas que predominen en cada caso existen tres tipos de trastorno:

  1. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predomino impulsivo-hiperactivo.
  2. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención.
  3. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado.

 

SÍNTOMAS

Relacionados con la hiperactividad

  • Es un niño “que no para”, no está quieto en situaciones que requieren tranquilidad, esto se lleva al ámbito escolar, social y familiar
  • Habla en exceso (verborrea).

Relacionados con la impulsividad

  • interrumpe actividades grupales
  • reacciona antes de tiempo
  • relacionados con el déficit de atención
  • Le cuesta prestar atención a las tareas escolares o a los juegos grupales
  • En ocasiones parece estar en su mundo
  • Cambia de tarea constantemente
  • Tiene dificultades para seguir instrucciones.
  • Se distrae fácilmente con estímulos externos e internos.
  • Evita las tareas que le requieren esfuerzo o que considera tediosas
  • Se le considera un niño especialmente despistado

 

TRATAMIENTO

La terapia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una terapia integradora de los aspectos del ámbito biopsicosocial, que incluyen desde el ámbito psicológico al pedagógico, con derivaciones médicas cuando es necesario y siempre con coordinación con los otros especialistas que participen del tratamiento. La colaboración familiar es muy importante para el desarrollo eficaz de la terapia.

 

El tratamiento se fundamenta en una evaluación exhaustiva y una intervención que entre otras técnicas incluye:

  • Entrenamiento en habilidades sociales.
  • Estructuración de horarios y actividades.
  • Relajación
  • Técnicas de estudio.
  • Conocimiento y manejo de las emociones (inteligencia emocional).
  • Resolución de problemas
  • EMDR para el desbloqueo de emociones
QUÉ ES

Los problemas de comportamiento pueden desembocar en trastornos de conducta y comportamiento que terminen siendo un problema relacionado con la agresividad como modelo de vida, por eso acudir a un profesional de la psicología ayuda a la hora de dar alternativas al niño y adolescente en su comportamiento.

 

TIPOS

Trastorno negativista desafiante

La base del problema es un patrón de enfado/ irritabilidad, discusiones/actitud desafiante o vengativa, no sólo en el entorno familiar cercano. Sus características son:

 

  • Enfado/irritabilidad
    • A menudo pierde la calma.
    • A menudo está susceptible o se molesta con facilidad.
    • A menudo está enfadado y resentido.

 

  • Discusiones/actitud desafiante
    • Discute a menudo con los adultos.
    • A menudo desafía o rechaza las peticiones de los adultos y las normas.
    • A menudo molesta a los demás a propósito.
    • A menudo culpa a otros de sus errores o de su comportamiento.

 

  • Vengativo
    • Tiene una actitud vengativa o especialmente rencorosa ante situaciones de la vida cotidiana
    • El comportamiento del niño o adolescente favorece el malestar de él mismo y de su entorno y ello influye directamente en las áreas social, educativa, profesional u otras importantes de su vida.

 

Trastorno explosivo intermitente

Los problemas se caracterizan por los arrebatos recurrentes en el comportamiento que reflejan una falta de control de los impulsos de agresividad.

  • Agresión verbal o agresión física contra otras personas o entorno.
  • La magnitud de la agresividad es bastante desproporcionada con respecto a la provocación o cualquier factor que lo desencadene.
  • Los arrebatos agresivos recurrentes son impulsivos no premeditados
  • Los arrebatos agresivos recurrentes provocan malestar personal, alteran su rendimiento escolar o laboral y sus relaciones interpersonales, y pueden llegar a tener consecuencias económicas o legales.

 

Trastorno de la conducta

Los niños o adolescentes  tienen un comportamiento caracterizado por no respetar los derechos básicos de otros, las normas o reglas sociales. Podemos encontrarnos con estas situaciones:

  • Acosa, amenaza o intimada a otros
  • A menudo inicia peleas.
  • Ha usado un arma que puede provocar serios daños a otros
  • Ha ejercido la crueldad física contra personas.
  • Ha ejercido la crueldad física contra animales.
  • Ha robado enfrentándose a una víctima
  • A menudo miente para obtener objetos o favores, o para evitar obligaciones
  • Ha robado objetos de valor sin enfrentarse a la víctima
  • A menudo falta en la escuela

 

TRATAMIENTO

La terapia psicológica ha de ser un tratamiento global que trate aspectos actuales y previos de la situación del niño o adolescente. Se han de trabajar tanto aspectos emocionales como del comportamiento y para ello el trabajo cooperativo con la familia es fundamental.

La terapia integradora utiliza técnicas de desbloqueo de emociones como EMDR y EFT además de otras basadas en el control de impulsos y resolución de conflictos y la propuesta de un proyecto de cara al presente y al futuro.

QUÉ ES

Los problemas de sueño en la infancia especialmente pero también en la adolescencia tienen que ver fundamentalmente con las interrupciones en el descanso y con la incapacidad para dormir.

 

TIPOS

Pesadillas

Las pesadillas generan mucho malestar en el niño pero también en sus padres dan respuesta a un proceso evolutivo pero en ocasiones son reflejo de problemas de ansiedad no resueltos.

  • Son despertares repetidos durante el período de sueño segundo de la noche o en las siestas diurnas, provocados por sueños terroríficos y prolongados que dejan recuerdos vividos, y cuyo contenido suele centrarse en amenazas para la vida del niño o adolescente
  • Al despertarse tras la pesadilla, se recupera el estado orientado y despierto.
  • Provocan malestar e influyen en el rendimiento escolar y el estado de ánimo

 

Terrores nocturnos

Son episodios recurrentes de despertares bruscos, que se producen generalmente durante el primera parte del sueño sueño y se inician con un grito de angustia.

  • Sensación de miedo acompañados de  taquicardia, dificultades al respirar y sudoración.
  • El niño o adolescente no responde a  los esfuerzos de los demás por tranquilizarle.
  • No se puede describir recuerdo detallado de lo acontecido durante la noche.

 

Sonambulismo

El niño o adolescente se levantan de la cama y andan por las habitaciones en pleno sueño.

  • Sucede durante la primera parte del sueño normalmente
  • El niño o adolescente tiene una mirada fija y perdida, no reacciona a los intentos de diálogo y sólo puede ser despertado a base de grandes esfuerzos
  • Al despertar no se recuerda nada de lo sucedido.
  • A los pocos minutos de despertarse se recobran la normalidad aunque en un primer momento puede haber momentos de confusión

 

Insomnio

Cuando el niño o adolescente tienen una dificultad para dormir desde el principio de la noche o se despiertan a lo largo de ésta, hablamos de insomnio.

¿Qué consecuencias tiene?

  • fatiga diurna
  • malestar general significativo
  • deterioro escolar y social

 

TRATAMIENTO

El tratamiento de los problemas del sueño tiene mucha relación con la edad del menor y con sus circunstancias personales pero fundamentalmente trabajaremos:

  • Entender las causas particulares de los problemas de sueño del niño o adolescente
  • Aprender a afrontar las situaciones ansiosas y a estabilizar el estado físico, emocional y psicológico en esas condiciones de ansiedad
  • Trabajaremos para conseguir nuestro objetivo, con terapias de comprobada eficacia como Mindfulness, EMDR, cambio de patrones cognitivos y conductuales y la relajación.
  • El trabajo terapéutico en colaboración con la familia es parte de la intervención
QUÉ ES

El miedo es una emoción básica y fundamental en la vida de cualquier persona. La gestión que hacemos de la misma y cómo nos enfrentamos a ella es lo que hace que situaciones cotidianas se vivan con normalidad o no. El miedo es una emoción primaria que nos acompaña desde la infancia.

Durante el crecimiento aparecen miedos nuevos que pueden ser solventados con naturalidad o puede que se conviertan en un problema si producen un malestar en el menor.

 

TIPOS

Ansiedad infantil:

  • Ansiedad por situaciones de separación de sus padres.Es por ejemplo, esa imagen de la salida del colegio de los padres ante un niño llorando por su marcha. Si esta situación se alarga en el tiempo tras una etapa de adaptación natural, podemos hablar de ansiedad por separación.
  • Ansiedad social ocurre en situaciones con extraños que va más allá de la timidez natural de muchos niños.

 

Ansiedad en la adolescencia:

  • Miedo a enfrentarse a grupos de amigos en los que puede sentirse rechazado, diferente, a no estar a la altura.
  • En el entorno escolar con los exámenes, sobreexigencia, saturación de actividades
  • En la familia (divorcios de los padres, cambios de domicilio, etc.)
  • Identidad personal. Cambios físicos, psíquicos y sociales y su adaptación a estos.
TRATAMIENTO

Los problemas de ansiedad en la infancia y adolescencia tienen un tratamiento breve que se basa en:

  • Entender las causas particulares de los problemas de sueño del niño o adolescente
  • Aprender a afrontar las situaciones ansiosas y a estabilizar el estado físico, emocional y psicológico en esas condiciones de ansiedad
  • Trabajaremos para conseguir nuestro objetivo, con terapias de comprobada eficacia como Mindfulness, EMDR, cambio de patrones cognitivos y conductuales y la relajación.
  • El trabajo terapéutico en colaboración con la familia es parte de la intervención
QUÉ ES

La depresión infantil o juvenil es una alteración del estado de ánimo y que se traduce fundamentalmente en la pérdida de interés y disfrute acompañada de la disminución de la vitalidad.

 

SÍNTOMAS

La depresión a estas edades puede dar la cara a través de síntomas que no esperamos en lo que normalmente entendemos por depresión:

  • Irritabilidad
  • Aislamiento social tanto de los amigos como de la familia
  • Trastornos del apetitoen exceso o defecto
  • Insomnio o exceso de sueño
  • Dificultades de concentración
  • Cansancio-fatiga
  • En los casos más graves se puede llegar al intento de suicidio cuando entienden que su vida no tiene sentido

TRATAMIENTO

La terapia en casos de depresión infantil o juvenil, tienen que tener en cuenta las necesidades y características esenciales de esta etapa de desarrollo y perseguir el objetivo concreto de superar el problema y no volver a caer en el mismo. Lo conseguiremos:

  • A través de la psicoeducación el menor entenderá el porqué y el cómo de este trastorno del ánimo.
  • Se han de regular las necesidades básicas del niño o adolescente tanto en relación al sueño como a la alimentación, como primera medida de intervención terapéutica.
  • Trabajaremos para conseguir nuestro objetivo, con terapias de comprobada eficacia como Mindfulness, EMDR, cambio de patrones cognitivos y conductuales y la relajación.
  • El coaching nos permitirá trabajar con los adolescentes para programar un plan de vida de cara a su presente y su futuro
  • Dentro de la terapia se aprenderá a evitar recaídas con el fin de prevenir alteraciones del estado de ánimo en el futuro
QUÉ ES

Las adicciones tienen que ver con la pérdida de control sobre la propia conducta. En los adolescentes se ha visto un aumento del riesgo a sufrir adicciones al móvil, a internet, los videojuegos o las drogas, especialmente debidos a los cambios sociales y culturales del momento que vivimos.  El desarrollo de su identidad además está muy ligado al grupo de iguales en esta etapa de la vidas y eso conlleva la posibilidad de querer sentirse parte del grupo con el posible riesgo a realizar conductas adictivas como el resto o por el lado contrario a sentirse diferente y buscar en la droga, internet o el móvil una salida a su soledad.

 

SÍNTOMAS
  • Se siente una necesidad de continuar con la conducta adictiva.
  • Se siente que no se es capaz de esa conducta
  • Se hace todo lo posible por llevar a cabo esa conducta
  • Si no se puede llevar a cabo se siente un malestar que a veces está focalizado en ansiedad, irritabilidad, nerviosismo.
  • En ocasiones se es consciente de lo perjudicial de llevar a cabo la conducta adictiva pero se siente uno incapaz de no ponerla en marcha

 

¿En casa cómo lo podemos ver?

  • La regulación de horarios se pierde. Se duerme tarde, está hasta altas horas de la noche enganchado al móvil con sus amigos, le cuesta organizar una rutina que no esté alrededor del móvil, ordenador, tablet.
  • Se ha vuelto irresponsable, deja deberes diarios de lado, tanto los de casa como en los estudios
  • Ante la posibilidad de no acceder al ordenador o el móvil se sienten muy nerviosos, enfadados, desregulados
  • Respecto a la adicción a drogas, lo más significativo es que se aíslan socialmente salvo de los grupos de amigos que comparten su adicción. En cuanto a su estado emocional, normalmente se muestran apáticos o nerviosos, depende en gran medida de la sustancia a la que esté “enganchado”.

 

TRATAMIENTO

Con las adicciones el riesgo es que además de sufrir este problema, pueden derivarse determinados trastornos que complican la salud del paciente.

  • Físicos: del sistema neurológico, sistema nervioso, respiratorio, muscular.
  • Psicológicos: depresión, ansiedad, agresividad, trastornos psicóticos y paranoides
  • Sociales: aislamiento social, alejamiento de actividades saludables, deterioro de relaciones familiares, fracaso escolar.

La terapia que ha resultado más eficaz hasta el momento con niños y adolescentes en relación a las adicciones, combina distintos modelos psicoterapéuticos que se concretan en técnicas como EMDR, coaching personal, control de impulsos y emocional.

QUÉ ES

La enuresis es la micción incontrolada, una vez que el niño ha alcanzado una edad en la cual debería haber logrado el control vesical, normalmente alrededor de los 4 o 6 años. El problema tiene que ver con la maduración del niño, por eso en edades más tempranas a 7 años no se puede hablar de enuresis si no de un desarrollo evolutivo saludable. La enuresis nocturna es el problema más común y se tiene en cuenta cuando a partir de esa edad el niño no controla sus esfínteres y se orina en la cama varias veces durante el mes.

 

La encopresis consiste en la evacuación repetida de heces en lugares inadecuados (por ejemplo, ropa o suelo) cuando el niño ha superado los 4 años de edad o un nivel de desarrollo equivalente, por eso siempre se tiene en cuenta el desarrollo general del pequeño. Al niño le ocurre esto al menos una vez al mes.

 

TIPOS

Estos dos problemas de eliminación no suelen darse a la vez, y por eso se exponen así en esta tipología:

La enuresis se ha clasificado según distintos criterios no excluyentes:

 

Según el momento del día en que ocurre:

  • Enuresis diurna.El niño que continúa haciéndose pis en su ropa y no puede avisar con suficiente antelación para llegar al aseo.
  • Enuresis nocturna.El niño logra controlar la micción cuando está despierto, pero aún no ha dejado de hacerse pis en la cama.

 

Según la etapa de aparición:

  • Enuresis primaria. En este caso, el cerebro del niño aún no ha aprendido a detectar cuando la vejiga está llena.
  • Enuresis secundaria. Se trata de niños que llevan tiempo sin mojar la cama o sin hacerse pis encima pero que comienzan a hacerlo de nuevo.

 

Según la base del problema:

  • Enuresis funcional.El niño no presenta ningún otro problema de origen infeccioso, orgánico o congénito que pueda explicar la falta de control sobre la micción. La enuresis funcional es la más común, abarca el 90% de los casos
  • Enuresis orgánica.Existen factores de índole fisiológica o traumática que pueden explicar la falta de control sobre la micción, los cuales suelen ir acompañados de otros trastornos en el desarrollo o de enfermedades orgánicas.

 

La encopresis se ha clasificado también por distintos factores:

Según la evolución:

  • Encopresis primaria (continua): El niño no ha mostrado un control intestinal adecuado desde que nació.
  • Encopresis secundaria (discontinua): La encopresis viene precedida por un periodo de continencia de alrededor de un año.

 

Según la retención de heces:

  • Encopresis retentiva: se caracteriza por un ciclo de varios días de retención, una expulsión dolorosa y otro periodo de retención.
  • Encopresis no retentiva: No existe estreñimiento, por lo que puede deberse a un entrenamiento inadecuado, a una reacción fisiológica ante el estrés ambiental o una forma de evidenciar conductas de oposición ante las normas establecidas.

 

Los factores que favorecen la aparición de la enuresis son:

  • Antecedentes paternos: cuando uno de los padres sufrió enuresis en la infancia, las probabilidades de que el niño presente enuresis son del 44%. Cuando se trata de ambos padres, las posibilidades aumentan hasta un 77%.
  • Retraso en el desarrollo del sistema nervioso
  • Sueño profundo
  • Capacidad vesical disminuida
  • Carácter pasivo o dependiente
  • Experiencia estresante (nacimiento de un hermano, separación de los padres, cambio de casa, etc.)

 

La enuresis provoca en los niños:

  • Retraimiento
  • Culpa y frustración
  • Desarrollo de una baja autoestima
  • Aislamiento social
  • Sentimientos de vergüenza
  • Consecuencias de la enuresis

 

TRATAMIENTO

El problema de la enuresis y de la encopresis es un problema de carácter emocional por lo que el tratamiento que se ha comprobado de mayor eficacia a la larga es el psicológico.

Por ello se trabaja:

  • A través de una evaluación exhaustiva del problema y de las características del niño
  • Junto con la familia que es la base de seguridad del niño
  • Con psicoeducación en el que él sea el protagonista de sus logros
  • Se trabaja para desensibilizar y procesar emociones que están dificultando el desarrollo del control de esfínteres
  • Terapia de juego
  • Con técnicas adecuadas a su edad madurativa como Mindfulness para niños que le enseñará a abordar la ansiedad y la angustia

En las situaciones concretas de adopción o acogimiento, las singularidades de los dos procesos de protección al menor, pueden conllevar experiencias difíciles tanto para él como para la familia. Un psicoterapeuta ha de estar especializado en estas peculiaridades para poder ofrecer su ayuda y su apoyo por una parte al niño y por otra a la familia, a los padres especialmente.

Personalmente llevo conviviendo con la adopción casi 15 años, soy madre adoptiva desde hace 12 y desde ese momento me he estado formando personalmente para poder entender a mi hija, entenderme a mí y generar un vínculo de apego seguro entre ambas. Posteriormente mi formación académica también ha sido la especialización en este contexto porque he vivido las dificultades en el acompañamiento en la crianza de mi pequeña y la de otras familias en la consulta clínica. Respecto al acogimiento además he trabajado en Centros de Protección a la Infancia y Adolescencia durante más de 18 años.

Mi bagaje personal se une al profesional para brindar formación y psicoterapia a los miembros de las familias adoptantes y acogedoras. No sólo se ha de trabajar con el menor también se ha de brindar un espacio terapéutico a los padres donde reflexionar sobre la crianza, el apego, las relaciones parentales, y todos aquellos aspectos del día a día que les puedan preocupar.

¿Necesitas ayuda? Te escucho